Al igual que ocurrió en la Península Ibérica, Nimes fue ocupada primero por los romanos, luego por los visigodos y después por los sarracenos. De estos fue liberada por los francos. Y es en esta parte de la historia cuando su suerte se encuentra ligada a la del norte de Cataluña, donde los francos ganaron terreno a los musulmanes hasta trazar una línea divisoria a la que llamaron Marca Hispánica. Esto ocurrió durante el reinado de Carlomagno, quien fundó la dinastía Carolingia.